Thursday, July 06, 2006

Aun el color rojo es especial.

Se llamaba Caperucita pero no era roja, mmmm digamos que era verde y no iba a visitar a su abuelita sino a su novio ¡Es que era tan agrandada! Y en su canastita no habia manzanas ni pasteles sino alfajores de distintos sabores que ella con sus pequeñitas manos hacia para su noviecito (con el cual en algun tiempo no muy lejano se iba a casar y tener un monton de hijitos).
El novio se llamaba Arturo pero de cariño en el pueblo le decian "Lobo". Arturo o Lobo como a continuacion lo llamaremos era un niño de pelo ondulado y de hablar extraño, se vestia con pantalones negros y siempre andaba de escalso. Gustaba de perseguir a las ovejas en las praderas y hasta un dia se disfraso de una de ellas y segun el chismoso del pueblo, la rapto y se la comio con mucha mermelada. Claro que el "Lobo" lo desmintio todo, diciendo que era vegetariano. Todos en el pueblo le creyeron menos el chismoso que seguia diciendo: "El fue" "El fue" señalandolo con su mano derecha a la cual le faltaba un dedo.
Cuando Caperucita y el Lobo se encontraban, se iban agarrados de la mano hacia un rio que se encontraba situado debajo del arbol mas bonito del pueblo y conversaban sobre lo bonito que se veia el cielo cuando lo mirabas con manchas verdes en los ojos que se perdian a cada paso que uno daba.
Un dia, unos extranjeros que por casualidad habian llegado al pueblo quisieron llevarse al lobo diciendole que el lugar donde vivian habian alfajores mas ricos y el penso en su pequeña Caperucita y les dijo que no. Pero los extranjeros insistieron ofreciendole cosas que no habia oido ni visto en su vida.
El lobo acepto pero les dijo: ¡Solo por unos dias ah! asi que los siguio hasta un lugar donde se divisaba a lo lejos un gran castillo, el lobo sintio miedo y quizo regresar pero era muy tarde. Los hombres lo capturaron y desde ese dia lo exponian sobre un gran tablon vestido de bebe y obligado a hacer piruetas para la diversion de los espectadores que al verlo le tiraban tomates y le gritaban: ¡Feo! ¡Feo!
El lobo en la oscuridad de una celda donde lo tenian escondido se ponia a llorar y pensaba en su pequeña Caperucita y recordaba aquellas mariposas azules que volaban solo en la laguna que se encontraba a una milla del pueblo a la cual ningun hombre se habia atrevido a ir por el simple hecho de estar lejos, recordo sus formas y su pausada manera de volar.
La princesa no sabia absolutamente nada de los maltratos que se hacian en su castillo por lo que vivia tranquila en un gran cuarto celeste dentro del palacio, donde tenia todas las comodidades: Luz, Agua potable y desague.
Pero un dia un conejo salto hasta su castillo y le conto sobre el lobo. La princesa muy ofuscada salio y le dio las quejas a su papa con estas palabras: ¡Padre, Padre! ¡Aqui un conejo me acaba de decir que en algun lugar de este gran castillo hay un lobo al cual se le esta tratando muy mal! ¿Es verdad Padre? ¿No me mientas? ¡Y ademas! ¿Quien ha dejado entrar a este conejo?
Su papa que sabia que este lobo le iba a dar mas popularidad estando como un payaso que libre por las calles la miro con ojos asustados, toseo un poco y le dijo: Ehhh Hija es que, es que se ha portado muy mal, si ha sido eso, se ha portado tan mal que hasta provoco la muerte de unas avejitas hijita. ¿Podrias creerlo? ¡Es un lobo muy malo!
¡Quiero verlo! - dijo la hija -
Su papa se quedo callado.
¡Asi que ahora no puedes hablar! ¿No? ¿Que me diras ahora? Nada, como siempre.
¡Pero di algo Papa, siempre te quedas callado! ¡Siempre he odiado esa parte del libreto!
(esto es algo aparte: quize concluir este cuento pero es que harte a Luz con mis palabras y por compararla con un duende, pero bueno que me haya cortado no me entristece pero me preocupa y aunque ambas cosas no me importen, se me han quitado las ganas de verla)

1 comment:

la adivinanza. said...

te deje una carta en mi pagina. tal vez me vaya mañana, tal vez pasado. espero no estar aki el viernes. menos el sabado. que pocos dias se invento el mundo. cronofobias...