Monday, July 31, 2006

Me siento achicarme cada vez que me siento. - Jul. 29, 2006 at 10:56 AM


Libertad. Posted by Picasa

Había un mundo en el cual las aves eran las que reinaban la faz de la tierra. Tenían sus industrias y para que me entiendan eran las mismas mierdas que son ustedes. Habían aves buenas y aves malas. Y nose porque carajo me gustan tanto las aves.

Ya bueno, sigo.

Algunas vivían en casa como todos ustedes y otras si eran (o parecían) aves como las que vemos comúnmente. Que se posaban en las copas de los arboles y hacían cunas para sus crías y volaban muy lejos a traer algún gusano para dar de comer a su criaturitas.

Bueno una ave que se llamaba Karlota vivía en una de las copas de los arboles en una selva muy bonita ubicada en la parte mas gordita del perú. (Digamos que vi el mapa y me gusto esa parte verde). Su mama estaba muy enferma y sus hermanitos eran muy pequeños y su papa había muerto cuando ella era muy joven. Ella se levantaba muy temprano y se iba volando al mar a traer pescados para dar de comer a su enferma madre. Luego se iba volando muy rápido a los bosques a buscar gusanitos para sus pequeños hermanos. Era temporada de invierno y ella como todos los días iba y venia, iba y venia.

La mama se encontraba muy mal y aveces Karlota escuchaba que ella decía: ¡Ya se acerca la primavera y he soñado con unas sandalias muy bonitas que quiero comprarme para ponerme y salir a volar! (Bueno ustedes dirán: ¿Sandalias? Ya bueno no me jodan, ya dije que eran como ustedes, hasta usaban ropas)

los pequeños hermanos abrigaban a su mama cubriéndola con sus pequeñas alas mientras su mama entristecida hasta las lagrimas, los cubría con sus grandes alas.

Karlota aveces se reprochaba que fuese la única que tuviese que cargar con las equivocaciones de sus padres y tenia unas tremendas ganas de largarse a algún lugar donde no hubiese tanta dependencia y donde pudiera volar tranquila y en paz. Sin preocupaciones ni nada.

Un día mientras volaba al mar se encontró con un halcón de su misma edad que tenia el plumaje mas fino que haya visto y lucia una hermosa boina color miel y unos zapatos de punta muy brillantes y quedo deslumbrada con su belleza y se enamoro.

Quiso acercarse y decirle que sentía algo muy verdadero por el pero se miro y vio que las plumas de sus alas estaban maltratadas y sucias, que su pecho no era como el de las demás aves, erguido sino que estaba caído y de un color muy plomo. Sintió sus ojos muy cansados y observó sus pequeñas zapatillas rojas que la habían acompañado desde varios años y sintió vergüenza de si misma. Se dijo: Si todo mi trabajo retribuyera en mi misma no estaría como ahora me encuentro sino que seria una de las aves más hermosas de este mundo y de seguro ese halcón se acercaría a mí y me daría un beso.

Así que regreso enfadada a la copa de árbol donde vivía, dejo los pescados que había capturado y les tiro los gusanos a sus pequeños hermanos.

Su mama percató su enfado y le pregunto el porque, pero Karlota le contesto amargamente y prefirió no seguir la discusión y se fue volando.

Su mama que se sentía mal de depender de su hija mayor y de no poder hacer nada contra su enfermedad ni de como sobrellevar la vida comenzó a llorar y sirvió su comida y alimento a sus hijos.

Pronto llegara la primavera, acostumbraba a decir.

Poco a poco mientras el tiempo pasaba, las cosas poco a poco iban mejorando pero Karlota aun pensaba en irse y dejar todo, pocas veces sonreía de verdad y amaba a su familia pero siempre volvían las ganas y el odio.

La madre poco a poco se iba recuperando y sabia que de cualquier modo tendría que salir a buscar con que ayudar a su familia.

Karlota en mitad de su baño, a punto de enjuagarse sintió que alguien la observaba, dio media vuelta y se dio con una gran sorpresa. Era el Halcón de zapatos de punta (solo que esta vez lo llevaba colgados en su lomo para no mojarlos). Se lo quedo mirando y le dijo: ¿Qué hace Ud. aquí? ¿No sabe respetar? ¿No ha leído aquel cartel que dice: PROHIBIDO HALCONES?
El Halcón la observo muy detenidamente y le dijo: Ya no veo que tus alas estén sucias y maltratadas sino mas bien son blancas como la espuma y conservadas como alguna reliquia antigua. Tu pecho dejó de ser aquel plomo y se ha convertido en un crema hermoso. Tus ojos no están como aquella vez sino que tiene una tenacidad y una fuerza que me atrapo en el momento que cruce este cielo. Más, he sido un imprudente a interrumpirte y tenerte enfrente de mí, desnuda. Me he enamorado de Ud.

Karlota se sonrojo y un poco de champú le cayo a los ojos y la hizo llorar. El penso que de alegría y le pregunto, a lo que ella le respondió con la verdad y comenzaron a reírse.

En el camino se conocieron más.

EL Halcón era un gran empresario que había obtenido una gran fortuna vendiendo comida para pájaros por delivery. Había comenzado desde niño con un triciclo, luego con una bicicleta hasta que un avión cayo del cielo y hizo un mini avioncito y lo utilizo como medio de transporte masivo. Ya no iba repartiendo de uno en uno sino a multitudes.

Y así con el dinero que gane me compre mis zapatos de punta y mi boina color miel. Ya solo me faltan mis lentes redondos.

Karlota le contó sobre su madre y su hermanitos y el halcón la miro fijamente y con aire de super héroe le dijo: ¡No te preocupes!

Y desde entonces no faltaban ni pescados ni gusanos en el nido de Karlota.

La madre se recupero y tuvo las sandalias que tanto quiso para primavera y los hermanitos ya no pasaban frío porque ya no era invierno.

La mama comenzó a trabajar en una escuela enseñando gastronomía a los pollos, vacas y algún que otro patito (ya que estos eran bien flojos y como todos los patitos eran iguales cuando ella le llamaba la atención a alguno de ellos, decían: ¿A cual?)

La mama se encontraba feliz porque ya no dependía de su hija mayor y porque tenia con que ayudar a su pequeños hijos.

Bueno, remontemonos hasta el momento en el que el mañoso del Halcón aparece por detras de ella para quedarsela viendo con unos ojasos.

Desde ese momento he mentido cruelmente para caer a ser uno de esos malditos pendejos que siempre escriben cosas lindas. Bueno, tambien admito que fue mi imaginación pero la verdad verdadera (como dice Kukuli) es:

La chiquita esta se estaba bañando porque se tenia que presentar a una entrevista de trabajo en la iperarchireconocidisma empresa "Los Tucanes" que por ese entonces era una empresa que se dedicaba a exportar bronceadores a los polos norte y sur. Y que se proponia exportar chalinas a Brasil.

Era todo un "Boom" aquella empresa.

La entrevistarón, la aceptarón, le dierón un puesto de secretaria y luego renunció.

No le gustaba estar sentada.

Con lo que habia ganado se compro unas nuevas zapatillas rojas y le compro las sandalias a su mama y prosiguio su vida casando peces y gusanos.

Poco tiempo despues su mama murio de tanto comer pescado.

Karlota les invento una historia a sus hermanitos sobre la muerte de su mama para que no se entristecieran.

Les dijo que su mama se habia ido a Argentina a trabajar para que cuando ellos fuesen grandes vayan a la universidad y estudien.

Unos de los hermanitos se llamaba Marco. El se la creyó tanto que cuando crecio se fue a Argentina en un Barco y comenzo a buscarla.

Karlota estuvo con sus hermanos hasta que crecieron y los dejo.

Se fue volando tan alto que se alejo de las otras aves y siguio volando sola hasta que llego a un punto en el cual se encontro con aves muy parecidas a ella. Y las siguio.

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