
Eramos juguetes en un mundo de besos y caricias.
Ella sabia hablar, sonreir, pensar, opinar y hasta iba al colegio.
Yo era su lado opuesto.
Siempre discutiamos.
Siempre me iba callado.
Ella se canso de mi piel dura y fria.
Y se fue en busca de hombres blandos y habladores.
Aprendi a escribir y a leer a la fuerza.
Llene papeles poesias y dibujos.
Ella aprendio lo que era un beso.
Llene de rostros conocidos mi pieza y me dije:
¡En mi vida solo te he conocido a ti!
¿Quien sino tu, puede quitarme la vida?
¿Quien sino tu, puede sustituir estos rostros?
Me arranque las piernas y los brazos.
Sangre y supe lo que eran los colores.
Ella despues de mi muerte,
Vino con su parlanchin a ver como habia quedado aquel hombre que una vez no amo.
No comments:
Post a Comment