Y manos asperas rosaban las cabezas de hombres asperos. Y mujeres en pedazos; algunas de ellas, en fin, solo alli con una copa en la mano. Otras, quizas, esperando sollozar algun palido beso. Y una mujer que en su cuerpo tenia pegado pedazos de hombres. Distingue entre la poca luz, aquellos ojos tiezos y aquella mejilla perfumada. Y debajo de ella, en la mitad de si, un secreto. Que no quise, ni siquiera, sospechar.
Estaba escribiendo lo que veia en mi mente, me sorprendi y deje de sentir el rencor comun que todos sentiamos, alla en la calle. No me atrevi a participar era extraño y yo no soy un tipo extraño. Soy tan normal como pocos en el mundo y cuando termine de pensar, habia salido de la sala.
Un amigo de camisa blanca manga larga y de mirada despistada me llevaba a un sitio debajo del primer piso. La puerta estaba reguardada por un tipo gordo y alto que descontaba de los bolsillos 20 monedas verdes a cada persona que quisiera bajar. Para suerte de ambos no tuvieron que rebuscar nuestros bolsillos ya que este hombre de camisa manga larga era amigo o parecia serlo de un hombre mas grande que el rebuscador y que tenia cara de perro rapado pero de corazon noble. Y bajamos las escaleras gratis.
Cuando entramos apoye mi espalda en la pared y no la senti acolchanada, muchas mujeres alli hacian lo mismo. Estaban solas y no fui cortez para ir y preguntarles porque. Busque un lugar donde sentarme y encontre muchos, me aloje en ellos, descanze y trate de pensar que el tiempo y el cielo eran oscuros. Queria dormir, apoyar mi cabeza en una espumoza almohada y soñar en volver a amanecer y tratar de ser el mismo.
El hombre de manga larga me despistaba la vista y el sonido de su voz se volvio agrio, me invitada a salir pero yo queria seguir observando aquellos rostros de ojos difuminados y de corazones sencillos.
Y despegue entre las luces y el sueño, senti el frio y corri entre la gente. Me eleve, llegue a lo que ese piso llamabamos cielo y pude distinguir entre las risas mis ojos llenos de lagrimas.
El humo de un cigarro me envolvio y deje caer el beso que sostenia en mis manos. Ya habia llegado a la calle, camine mucho para llegar a la calle donde lines blancas se pozan en frente y espere mas a aquel avion del viaje prematuro.
Me dejo en media distancia, tome el primer taxi amarillo que cruzo. El sonido de la puerta, un abrir, un cerrar, era un bostezo. Todo volvio a ser normal. Nadie en casa supo de mi viaje.
Y volvi a dormir.

3 comments:
cual secreto? cual secreto? cualsecreto?
ese secreto que tienes conmigo nadie lo sabrá, ese secrteto quedar guardado una eternidad ;)
porqué te amo tanto?
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