Friday, March 02, 2007

Kreutzer


Cuando eramos niños, andabamos juntos a todas partes, ella aprendio gracias a mi que es lo mas importante que tiene que llevar uno para ir a la playa. Con mi primer dedo le mencione BIKINI, con mi segundo dedo COMIDA, con mi tercer dedo SANDALIAS, con mi cuarto dedo TOALLA y con mi quinto dedo DINERO PARA LA MOVILIDAD.

Asi que ni mas ni menos ibamos a la playa los dos solitos, su mama nos preparaba la comida pero ella bien mona decia que lo habia hecho ella con sus poprias manitos. Eramos unos niños muy felices, cuando creciamos yo le habia enseñado mas cosas con mis cinco deditos, por ejemplo como vestirse y como saludar y comportarse con la gente. Es que era muy traviesa y nunca saludaba como una mujercita sino como una cometa que pasa sin pedir permiso. Y poco a poco fuimos aprendiendo.

Mientras mas creciamos mas dificiles se volvian las clases ya que solo tenia 5 dedos para enseñarle y el mundo se volvio grande y confuso. Las personas grandes eran chiquitas para nosotros, y ellos venian y te hablaban de Dios, de un tal Jesus y ella los comprendio mas que yo. Y en ese caso pude aprender mucho de ella.

No puedo decir que gracias a una luz, o que se me aparecio un angel o cosa asi pero nunca me molestaba cuando ella me repetia las cosas en infinidades de veces. Siempre respondia tranquilo, podria decir que la amaba mas cuando la escuchaba.

Crecimos rapido, es asi cuando la vida es mas alegre y en mi vida no he visto mujer mas alegre que mi Mercedes. Ella me decia papi cada vez que comenzaba a hablarme, y yo la trataba como si fuera mi hija.

Cuando eramos niños yo tenia 66 años y ella 52 años. Yo estaba sentado al costado de su camilla, ella estaba echada inconsiente pero los medicos dijeron que iba a recuperarse, que no me preocupara.

Meses antes eramos tan normales, como pocos en la ciudad y fue alli cuando le arrebataron la realidad de un golpe. A un carro se le vaciaron los frenos y al hacer una curva en el manejo golpeo a Mercedes no tan fuerte como para matarla pero si para dejarla imaginariamente como una niña.

Cuando eramos niños yo me veia mas viejo que cualquier niño en un jardin, solo que Mercedes era la que jugaba con los niños y no yo.

Falta poco, es verdad, la vida es como la pelicula "Casa Blanca" acostumbrabamos a decir hasta esa tarde. Ella partio en el avion, nose si con aquel Revolucionario de Lazlo, pero se fue en el unico avion que iba hacia America y yo tuve que quedarme.
Aveces cuando estoy echado mirando el espacio en blanco, trato de imaginar otra muerte, no aquella de la cual tan triste nos envolvemos. Y trato de pensar, tanto, de poder volverla a ver echada junto a mi, y sentir que su muerte es un dormir casi eterno. Acariciarla y que en aquel acto, mueva sus ojos y trate de verme. Quedarme alli con ella, para siempre.

Creo que es el inicio de una hermosa amistad.

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