
De munch no hay que hablar mucho por que el se molesta y se esconde. Mas me gusta estar callado e imitarlo, hacer lo que el hace, burlarme de todos, de la politica y de la religion o darla como realmente es, reirme y llorar si cruxificaron a jesus o gritar y callar cuando siempre me digan que no.
Renegado de todo suelo exiliarme con el a lugares inimaginables, sin formas. La desesperacion es mas fantastica y mas sensible si voy con el como un niýo.
Nadie grita como munch, lo digo y lo afirmo, nadie, yo mismo he itentado hacerlo y no he podido.
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