Monday, June 26, 2006

Kukuli en la ciudad de los deseos.

Kukuli quiso ser un dia aladino y volar sobre una alfombra el cielo. Asi que saco un billete de 10 nuevos soles y como era tan pequeñita, desdoblo el billete y simulo que era una alfombra y se deslizo por los aires.
En esa travesia se dio cuenta que el cielo no era lo que todo el mundo pensaba sino que tenia vida y encontro su corazon latiendo dentro de una nube.
Encima de la nube mas hermosa del cielo estaba descansando Beethoven y enfrente de El, Dios lo contemplaba.
Kukuli, se habia enamorado de Ludwig cuando era niña y se decia: "Yo soy Elisa, yo soy Elisa" y corria hasta el arroyo y silbaba aquella sonata tan hermosamente que hasta las golondrinas al escucharla se cortejaban y juntaban sus picos.
Kukuli la silvo para Beethoven y este al oirla, volteo su mirada asia ella, con lagrimas en los ojos, sollosando le dijo: "Mi Eliza, mi querida Eliza" y desaparecio como un fantasma.
Dios, rojo de rabia. Miro con colera a Kukuli y trato de ahogarla con sus propias manos. Cuando trato de hacerlo, en cada segundo de su acercamiento se escuchaba: "Mi hijo, mi amado hijo".
Kukuli se estremecia a cada paso que daba Dios y no aguanto mas. Se desmayo.
Al despertar penso que estaba muerta y miro a su alrededor y encontro un inmenso bosque lleno de arboles y rios. Y un silbido la conmivio hasta atraparla, elevandola un poco al cielo.
Era Ludwig y su hermoso Himno a la Alegria. No se encontraba triste como en aquella nube sino contento y miro a Kukuli y la recogio entre sus brazos y la llevo a un templo, en el cual Dios en la cima reposaba.

1 comment:

Hiedra said...

si kukuli crece ...los tacos son una maravilla...un milagro
billete de diez...mmm mejor de 50
ja!! esta bien de 10
falta un beso en la historia..toda historia lleva un beso