Y fui a ver a alguien a quien yo quería en realidad, después de tiempo le dije: ¡Hola! Y ella me respondió igual.
La quede viendo por un rato hasta que le pregunte sí ella en el tiempo en el que yo no había estado, había conocido a alguien y se había enamorado.
Ella me dijo que no, que había tenido una vida, como tantas veces me decía Normal. Yo me reía comúnmente cuando escuchaba esa palabra porque para mí, ella no era una chica normal; pero esta vez no reí.
¿Y porque? – dije.
Y de pronto interrumpió la conversación su hermana que estaba escuchando desde un comienzo y dijo:
¡Ella te espero a ti Martín, siempre te espero a ti!
Noelia se sonrojo y yo reí un poco.
¡No puede ser! - les dije a las dos.
Yo quiero a alguien que he estado buscando desde hace tiempo y que desde dos meses atrás recién tengo comunicación con ella.
Se llama Raquel y tiene 1 o 2 años, aunque a decir verdad aun no se lo he preguntado.
¡Y la quiero mucho!
Ella es la chica que yo siempre he buscado.
Ella siempre me busca a mí y no yo a ella - siempre quise que fuera así-
Y cuando la veo llegar de las manos de su abuelo, comienzo a reír al ver como ella trata de correr y anima a su abuelo para que corra con ella, ¡porque aunque ella aun es muy joven me quiere!
Y cuando esta a punto de llegar, me escondo y ella toca mi puerta.
Y salgo siempre con dos platos pequeños de helado de lucuma.
A ella le gusta mucho el helado de lucuma y al terminar su helado me abrasa y me da un beso en la mejilla.
Admito que soy muy feliz con ella.
Y después siempre me da la mano y me lleva al parque que esta al costado de mi casa.
Y arranca una flor y la pone en mi mano.
Luego de hacer eso varias veces me pide las flores que arranco y las acomoda a su gusto en el jardín.
Aunque las flores arrancadas no hayan vuelto al lugar de donde pertenecían y hallan sido cambiadas de lugar, siempre en ese momento el parque me parecía él más hermoso que haya visto.
Luego cuando ella era más feliz que yo, saltaba, y en cada salto juntaba y separaba sus manitas y saludaba a todas las personas que pasaban a nuestro alrededor.
Luego de aquel frenesí, se escondía tras las piernas de su abuelo y me sonreía.
Y su abuelo decía: ¡Ya comenzó! ¡Ya comenzó!
Y Raquel lo veía y sonreía más.
¡Bueno, es hora de irnos Raquel! – dice su abuelo.
Raquel me abraso y hizo como si estuviera llorando, y su abuelo dijo:
¡Ya comenzó! ¡Ya comenzó! Ella volvía a reír y yo me entristecía un poco.
Y ella siempre notaba la pequeña tristeza de mis ojos y acariciaba mis mejillas.
Y me decía tan hermosamente: ¡No! ¡No! ¡No!
Admito que soy muy feliz con ella.
Y aunque en esta historia parezca que yo soy él mas afortunado.
Yo también te espere, siempre te espere.
Ella era una persona que me hacia sentir como si yo no hubiera nacido.
Joaquín.
Tuesday, March 14, 2006
Raquel.
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